Air Max 270 React

    Air Max 270 React

    Una combinación artística de Air y React.

    Ultraboost 19

    Ultraboost 19

    Un cambio radical para la zapatilla más exitosa de adidas.

    Air VaporMax 2019

    Air VaporMax 2019

    ¡Bienvenido al año nuevo! Nike marca la tendencia con Nexkin en el 2019.

    Sportshowroom: donde deporte y moda se unen

    Las líneas de la pista están desapareciendo. Las deportivas ya no son sólo para competir o entrenar, sino se convierten en un elemento más en la moda de la calle. Ya no hay una diferencia clara entre la ropa sport y la del día a día. El armario de los zapatos está en proceso de metamorfosis. Y Sportshowroom está allí para ayudarte.

    Hay una historia detrás de cada zapatilla 

    Es casi imposible andar por la calle y no encontrarte a alguien llevando unas deportivas clásicas. Los primeros fabricantes de deportivas de principios del siglo pasado nunca habrían imaginado que tendrían tanto éxito. Sin darse cuenta, dieron un giro inesperado al mundo de la moda. La zapatilla “trendy” de hoy es la deportiva del pasado.

    Las raíces de la mayoría de las zapatillas actuales se encuentran en la pista del atletismo. Ya en la primera mitad del siglo XX adidas (que en aquel entonces aún no se llamaba así) fabricaba zapatos especialmente diseñados para los corredores. A partir de la segunda mitad, Puma y Nike se sumaron al mercado. Inspirados por estos atletas, durante tres décadas los diseñadores de Nike, PUMA y adidas crearon los primeros modelos de zapatos deportivos de competición. Hoy en día los usamos para completar nuestros looks de calle.

    De la cancha a la calle

    Adidas comenzó con el modelo Gazelle. Inicialmente se concibió como una zapatilla para correr, aunque rápidamente se transformó en una deportiva para entrenamiento general y hasta de uso diario. De hecho, fueron principalmente estrellas de cine y músicos los que las pusieron de moda en los looks más casual. 

    Poco después, la Internationalist de Nike y la Suede de PUMA siguieron el mismo camino, dejando la pista para entrar a la calle. Mientras, la adidas Stan Smith, una zapatilla de tenis sin igual con más de 60 años de historia, había copiado el truco del calzado de atletismo. A los pies de los más grandes atletas del mundo, el legendario zapato blanco también comenzó una segunda vida como zapatilla de calle. Estos fueron los primeros indicios de que la frontera entre deporte y moda estaba desapareciendo.

    En los setenta se presentó otro claro ejemplo de fusión entre moda, cultura y deporte. Esta vez no fue gracias a los pies de los atletas famosos, sino a los de jóvenes incomprendidos del Oeste de los Estados Unidos en monopatines. Ellos descubrieron que los zapatos de una empresa local llamada Vans eran perfectos para practicar su nuevo deporte. Además, servían tanto para ir al colegio como para patinar en sus lugares favoritos, como piscinas abandonadas o aparcamientos. A día de hoy, las Vans Old Skool todavía se utilizan entre los amantes del skate. Viendo el éxito de este clásico modelo de skate, muchas marcas siguieron el ejemplo de a la firma californiana. Una de ellas fue Nike, quien tuvo mucho éxito con los Janoski.

    Algo similar pasó alrededor de la pista de baloncesto. Durante casi tres cuartos del siglo pasado las grandes estrellas de la NBA jugaron llevando Converse All Stars o adidas Superstars. Por supuesto, los niños y niñas de esta generación querían ser como sus ídolos y, por tanto, también empezaron a llevarlas. Con las legendarias zapatillas de baloncesto en sus pies destacaban en la cancha del barrio. Solo la llegada de Nike a principios de los ochenta hizo que cambiara este “bipolio” y se abriera el mercado. La marca tuvo una influencia enorme, tanto en la cancha de baloncesto como en la calle, con deportivas como las Air Force 1 y las Jordan.

    La nueva era de la zapatilla

    En los años noventa la rivalidad entre estas marcas subió de nivel. Nike comenzó fuerte con el lanzamiento de los primeros modelos de la serie Air Max. La implementación de la cámara de aire visible en la suela fue un avance tecnológico sin precedentes. A partir de ese momento, Nike sacó, año tras año, versiones nuevas y mejoradas. Algunos de estos modelos sobresalieron por encima de los demás, como el Air Max 90Air Max 95Air Max 97. Los ingenieros y diseñadores de la famosa marca no pararon allí. En los siguientes diez años, Nike fue ampliando la gama, lanzando zapatillas con una cámara de aire aún más grande, como las  Air Max 270Air Max 720Vapormax. A la vez, adidas, su gran competidor, no se dió por vencido y logró tener éxito con su innovadora suela de la Ultra Boost.

    En esos años la industria también se vió beneficiada con un aumento de la demanda de modelos retro por parte de los jóvenes. Con un toque moderno, las exitosas zapatillas de décadas atrás volvieron a gozar de popularidad, como le pasó al clásico Huarache. Incluso, diseños que no habían logrado tener mucha repercusión en su momento, empezaron a ponerse de moda y se volvieron más famosos que nunca.

    Al mismo tiempo, salieron varias colecciones de deportivas cuyo origen no estaba en ningún deporte específico (como había sido el caso hasta entonces). Adidas, por ejemplo, creó el NMD basado en un estilo de vida joven, móvil y urbano. Esta tendencia es, posiblemente, el futuro de las deportivas.

    En menos de medio siglo, las zapatillas se han desligado de su deporte, se han vuelto parte integral de varias subculturas y a veces incluso han sido parte de momentos históricos a nivel mundial. Cada una tiene con su propia historia: pasear por la calle nunca volverá a ser lo mismo.